11
Nov
13

Fundación Efrain con Ruthie Velázquez-Paredes [parte 1]

 
por Ruthie Velázquez-Paredes  
Alineando nuestras prioridades con las prioridades de Dios
 
Una de las cosas mas difíciles para mi en las diferentes etapas de mi vida ha sido entender cual es la voluntad de Dios  en momentos decisivos y alinear mis prioridades de acuerdo a su voluntad y no la mía.  Esta inhabilidad me ha llevado a cometer muchos errores que pudiera haber evitado, con tan solo tomarme el tiempo para analizar el orden de mis prioridades detenidamente. Cuando se trata de prioridades, se trata de tomar decisiones. Muchas veces al organizar nuestras prioridades y enfocar en algo totalmente diferente a lo que tenemos por delante nos vamos a encontrar con oposición de parte de los que nos rodean.  Es posible que esto se deba a que no están mirando ni analizando las cosas desde el mismo punto de vista que nosotros.  Puede darse el caso en que al cambiar o el alterar nuestro orden de prioridades los intereses de otra persona se vean afectados y por lo tanto, habrá resistencia de su parte.
    Sin duda que la prioridad de cada ser humano es diferente dependiendo de muchos factores entre los cuales puedo nombrar la edad, la formación de la persona, la cultura, la salud de la persona, estatus social y económico, su familia, su profesión y muchas otras cosas mas que pueden influenciar en las prioridades del individuo. Si nos fuéramos por las calles de las diferentes ciudades del mundo y preguntáramos acerca de las prioridades de cada persona, todos tendrían una respuesta totalmente diferente basándose en su situación actual.
    La Biblia nos insta a alinear nuestras prioridades con las prioridades del reino.  En Mateo 6:33 nos dice: Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas os serán añadidas.  Notemos que dice “primeramente” es decir, es posible que tengamos muchas cosas que consideramos importantes para nosotros, pero Dios demanda tener el primer lugar en nuestras vidas y las demás cosas son añadidas. Para que esto suceda tenemos que tener una mentalidad de reino.  Cuando hablamos el lenguaje del reino y proclamamos la prioridad del Reino de Dios, Dios se glorifica en forma inexplicable en medio de todas las cosas. Isaías lo dice de la siguiente manera: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” En esta expresión podemos notar urgencia.  Dios tiene un tiempo para cada cosa. Tristemente muchos tienen el buscar a Dios como algo para el futuro.  Tienen a Cristo postergado para más tarde en la agenda de sus vidas.  Lo que el hombre debe estar consciente es que nuestra vida es insegura.  Nadie sabe cuanto va a ser el último Día de su vida, pero una cosa podemos estar seguros es de que ese día llegará a todo ser humano que existe sobre la faz de la tierra.  Por eso es de vital importancia que Dios sea el primero en nuestra vida.
     Las prioridades de una persona también pueden cambiarle de un momento a otro.  No recuerdo haber conocido a nadie que no haya experimentado cambios a lo largo de su vida que le hayan forzado a cambiar el orden de prioridades en su vida.  Los cambios físicos en un adolescente le impulsan a cambiar sus intereses por ciertas cosas lo cual también conlleva cambio de prioridades. Los cambios en nuestra adultez también cambian nuestro orden de prioridades y aun en la vejez ya nuestras prioridades son totalmente diferentes a las que antes teníamos. Cuando tenemos cambios drásticos en el hogar hay que cambiar el orden de prioridades para poder atender los asuntos según la atención que éstos ameriten.
      Hay una historia muy interesante en —   Trata acerca del profeta Elías. En aquel tiempo había una gran escasez en aquella región.  El profeta Elías es llevado por Dios a la casa de una viuda.  Esta mujer vivía sola con su hijo.  La escasez también afectado su situación. Al llegar a aquella casa el profeta le pide que le haga de comer. La viuda, conociendo su situación le dice enseguida que ella solo tenia un poco de harina y aceite para preparar una torta para ella y su hijo y que después ella no sabía de donde iba a salir su provisión.  Pero Elías insistentemente le dice hazme una torta a mi primero.  Pese la necesidad de aquel hogar, Elías estaba caminando en fe conociendo al Dios de la provisión. Una vez que ésta mujer entró en obediencia alterando sus prioridades y supliendo al hambre del profeta de Dios; entonces Dios se glorificó en una forma sobrenatural porque dice la Biblia que la harina y el pan nunca escasearon en aquel hogar.
Anuncios

0 Responses to “Fundación Efrain con Ruthie Velázquez-Paredes [parte 1]”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: